Guías de precios y tecnología
En este sector casi nadie publica precios, y la consecuencia es que quien va a contratar no tiene con qué comparar la primera oferta que recibe. Estas guías dicen lo que cuestan las cosas en el mercado español, de qué depende la cifra y —esto importa igual— en qué casos la respuesta correcta es no hacer el proyecto.
Las decisiones que se toman con números o no se toman
Cuánto cuesta automatizar un proceso
Las horquillas por tipo de flujo, los cuatro factores que explican casi toda la diferencia de precio y el cálculo del retorno con tus propios números.
Cuánto cuesta un software a medida
Qué se paga en cada tramo, por qué el precio no lo marcan las pantallas sino las integraciones, y cuándo un programa estándar es la respuesta razonable.
Cómo conectar el ERP con la tienda online
Los cuatro flujos que resuelven el noventa por ciento del problema, qué sistema manda sobre cada dato y los errores que hacen fracasar el proyecto.
Verifactu y factura electrónica B2B
Dos normas que se confunden constantemente y obligan a cosas distintas. Qué toca cada una en tus programas, y qué ocurre si tu facturación es a medida.
Las cifras de las guías son rangos orientativos del mercado, no la tarifa de hvalai. Sirven para saber si un presupuesto que llega está dentro o fuera de lo razonable. El precio de un caso concreto no sale de una tabla: sale de medir el proceso, y eso es justamente lo que hacemos antes de presupuestar nada.
Por qué publicamos precios que nadie publica
Un presupuesto de tecnología es difícil de juzgar desde fuera. La misma descripción —«conectar el ERP con la tienda»— puede valer tres mil euros o treinta mil, y sin una referencia de mercado la decisión acaba tomándose por la confianza que inspira quien la presenta, que es un criterio pésimo para una inversión.
Los rangos de estas guías salen de dos sitios: los proyectos que hemos medido y presupuestado, y las ofertas que nuestros clientes nos han enseñado al pedirnos una segunda opinión. No son un estudio de mercado con muestra representativa y no pretenden serlo; son el orden de magnitud con el que se puede mirar una propuesta y saber si está en el rango.
Y la parte incómoda: en cada guía hay un apartado sobre cuándo no hacer el proyecto. Está ahí porque es la conclusión que más veces hemos tenido que dar, y porque una consultora que solo sabe decir que sí no le sirve de nada a nadie.
Adónde ir después de leer
Cada guía nace de una de nuestras capacidades y vuelve a ella. Si ya sabes por dónde va tu caso, el detalle del servicio está aquí: automatización de procesos, software a medida e integración de sistemas. Si lo que quieres es entender el método antes que el catálogo —cómo medimos, qué entregamos y qué proyectos rechazamos—, empieza por cómo trabajamos.
Una horquilla sirve para comparar. Para decidir hacen falta tus números.
Medimos el proceso concreto que te preocupa y te damos la cifra —coste actual, coste después y plazo de amortización— antes de que comprometas presupuesto. Si el ahorro no cubre la inversión, lo dirás tú después de verlo, no antes de saberlo.
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